TRANSEUNTES

 

ESE SEÑOR ES MI TIO

Horacio Vélez muere en 1982. No se perdía cada tarde a Montecristo en la radio, después se la pasaba echando chistes de doble sentido: “Era muy gracioso”.

Esta historia la cuenta Sara con una sonrisa. Se sorprende mucho cuando en medio de una conferencia en el Museo de Antioquia se encuentra con la fotografía de su tío a tamaño real.

-Que susto verlo ahí parado con su vestido de saco y chaleco tal como era en aquella época.
Pero para continuar con las casualidades, Sara es hermana de Juan Alberto, a quien conozco desde hace años.

Cuando le pregunto, Juan Alberto me cuenta que Horacio no era precisamente su tío sino más bien el esposo de su tía, pero era la costumbre “decirle tío también...”
Un día llega a la farmacia de la familia en Buenos Aires con la noticia de su jubilación. Al día siguiente emprenderían un viaje de turismo a la costa. El viaje se haría en avioneta con el cupo completo: Horacio, su esposa, también los papás de Juan Alberto. El paseo se planeó con todo incluido para los 4 viejos.

Pero el tour nunca se llevaría a cabo como estaba planeado. La avioneta se estrella antes de llegar a su destino, no habría sobrevivientes.